Rutinas que se sostienen, recordatorios que llegan en el momento justo y menos carga mental para quien mantiene unida a la familia.
Con niños alrededor, el tiempo llega en trozos de veinte minutos. El time blocking adaptado a los padres: bloques realistas, tareas preparadas y un calendario compartido con tu pareja.
Entre el despertador y la puerta hay cuarenta minutos y veinte cosas que hacer. Cómo construir una mañana que funcione incluso cuando todos van tarde.
El dinero es una de las primeras causas de discusión en pareja, y casi siempre por falta de información, no de dinero. Un sistema sencillo para saber cuánto cuesta la casa y quién ha pagado qué.
Casa, calendario, nevera y mochilas: un reseteo semanal en cuatro bloques, hecho juntos el domingo, que convierte el lunes por la mañana de emergencia en un día normal.
Peleas por la tableta, móviles en la mesa, videojuegos hasta tarde. Cómo escribir normas sobre pantallas que toda la familia comparta, y que duren más de una semana.
Entre las 18:00 y las 21:00 se decide cómo irá el día siguiente. Una rutina en cuatro bloques, con lo que conviene preparar por la noche para no correr por la mañana.
Las listas compartidas mueren porque se convierten en el sitio donde uno descarga tareas en el otro. Cinco reglas para una lista de pareja que siga viva.
Un recordatorio en el momento equivocado es ruido. Las reglas para notificaciones familiares que llegan cuando se puede actuar y a la persona adecuada.
No son las tareas de casa: es pensar en las tareas de casa. Cómo hacer visible la carga invisible y pasarla de la cabeza de una persona a un sistema compartido.
El organizador familiar para iPhone, Android y navegador, cifrado de extremo a extremo. Gratis para una familia de dos padres.
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